Telefónica registró unas pérdidas netas en el primer semestre de 2025 de 1.355 millones de euros, frente a las ganancias de 950 millones que obtuvo en el mismo periodo del año anterior. Estos números rojos se producen debido a las minusvalías contables anotadas por la venta de las filiales de Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, que se elevaron a 1.913 millones de euros. Al margen de estas filiales hispanoamericanas de las que se ha desprendido la compañía que preside Marc Murtra, el beneficio neto de las operaciones continuadas —aquellos negocios que siguen dentro del grupo— se situaría en 558 millones de euros en la primera mitad del año, un 46,3% menos que en el mismo periodo de 2024.
Murtra: No comprometeremos el objetivo de la deuda

El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha reiterado que no comprometerán el objetivo de reducir la deuda con ninguna inversión u operación de consolidación como la que ha estado reclamando desde que accedió a la presidencia del grupo en enero pasado. ”No comprometeremos nuestra calificación de deuda neta por ninguna adquisición. Existen otros instrumentos financieros en los apoyarnos”, explicó en la conferencia con analistas por la presentación de resultados del primer semestre. Algunas firmas de inversión ya anticiparon que Telefónica podría plantear una ampliación de capital en caso de acometer la compra de otra operadora, operación para la que contaría con el plácet de sus principales accionistas (SEPI, BBVA, CriteriaCaixa y STC)
Murtra admitió que el fuerte endeudamiento de Telefónica puede condicionar las decisiones de inversión pero sin descartarlas. ”Estar en el extremo superior del apalancamiento, es una restricción. Es relevante, pero no creemos que sea estratégicamente limitante para nosotros. Podemos encontrar soluciones para buenas operaciones, eso siempre bajo la restricción inicial de que siempre seremos de grado de inversión”, aseguró.
Para ello, Telefónica no abordará operaciones grandes o significativas sino “inversiones relacionadas con la tecnología y operaciones pequeñas que puedan tener un perfil de riesgo más alto, aunque controlado y luego detectar aquellas que tienen o crean tracción y ser capaces de redoblar la apuesta”, según indicó el directivo catalán.
En este sentido, Murtra destacó dos grandes cambios que se han producido en el último año, como el “fortalecimiento de la noción de autonomía estratégica” en la Unión Europea, lo que para el presidente de Telefónica significa “contar con tecnología de ciberseguridad” en el territorio, “algo inexistente” hasta ahora. Asimismo, ha señalado las “enormes inversiones en defensa” anunciadas por Bruselas y sus Estados miembros, muchas de las cuáles se destinarán a la creación de tecnología con la ciberseguridad y la ciberdefensa en el foco.
“Prevemos que las condiciones del mercado de la ciberseguridad cambien, impulsadas por la voluntad política europea y, si esto ocurre, reaccionaremos en consecuencia. En segundo lugar, prevemos grandes inversiones en el área de ciberdefensa, que creemos que quienes operan en ciberseguridad pueden aprovechar”, ha enfatizado.